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viernes, 14 de agosto de 2026

Las hormigas más sociables son las que salvan a su sociedad

 

Las hormigas más sociables son las que salvan a su sociedad



Hormiga 'enfermera'
Foto: Bart Zijlstra

Una obrera 'enfermera' (a la derecha) acude a limpiar la incisión de una compañera herida. La secreción de una sustancia antibacteriana impide que esta se infecte, y por ende, acabe afectando a toda la colonia. 


El famoso entomólogo y naturalista Edward O. Wilson, pionero en el estudio del comportamiento social de los seres vivos desde el punto de vista evolutivo, afirma en su obra Historias del mundo de las hormigas, que, después de la humana, estos insectos son los que “tienen la organización social más compleja de la Tierra”. Lo que acaba de descubrir un equipo de entomólogos acaba de dar a esta hipótesis una nueva dimensión.


Durante décadas se ha ahondado en algunas de las extraordinarias habilidades de estos insectos. Por ejemplo, se ha documentado la extraordinaria capacidad que tienen algunas especies de hormigas carpinteras para amputar las patas de sus compañeras lesionadas. Todo por el bien de la comunidad. Los científicos que llevaron a cabo hace unos años aquel estudio han participado en una nueva investigación y han descubierto algo igual de sorprendente: los individuos más ‘sociables’, aquellos que conocen más a sus congéneres, son también los que les prestan más ayuda en momentos de 'apuro'. Y lo mejor de todo, eso tiene un efecto muy positivo en la comunidad. Gracias a ella no solo sobreviven sus compañeras, sino toda la colonia.

Para evitar infecciones, más vale prevenir que curar 

Todo comenzó con un hallazgo fortuito. En 2020, Dany Buffat, un estudiante de posgrado de la Universidad de Wurzburgo, se encontraba en su laboratorio de Florida estudiando una colonia de hormigas carpinteras, cuando se dio cuenta de que una de ellas parecía estar mordiendo la pata de otra. Después de recoger algunos ejemplares, descubrieron que no la estaba atacando, sino que, en realidad, le estaba amputando la pata, sí, pero para prevenir infecciones, similar a lo que harían los humanos con un torniquete. Y gracias a ese método preventivo se lograba evitar la expansión de infecciones en la colonia antes de que fuera demasiado tarde.  


Tiempo después, en una actualización de la investigación publicada en la revista especializada Proceedings of Royal Society B, descubrieron que las obreras de la especie Camponotus maculatus amputaban los miembros de sus compañeras como método preventivo. No hacía falta que las heridas estuvieran infectadas. Lo importante era ir sobre seguro, actuar ‘por si las moscas’. O, mejor dicho, en estos casos, ‘por si las hormigas’.